Fragmentos de antropología anarquista (2)

GraeberTrio3

GraeberTrio2

GraeberTrio1

La segunda edición de Fragmentos de antropología anarquista, de David Graeber (editorial Virus, 2019) recupera los dibujos de aloalas que realicé para la primera edición, allá por 2011.
Estas esculturas, realizadas en Madagascar por el pueblo malgache, tienen carácter funerario y se sitúan sobre la tumba del difunto, cuyo espíritu pasa a habitar en ellas. Por este motivo son objeto de ofrendas y homenaje, además de molar mucho más que una vulgar lápida.

Fragmentos de antropología anarquista

PortadaGraeber2
aa

La segunda edición de Fragmentos de antropología anarquista, de David Graeber (editorial Virus, 2019) recupera los dibujos de ídolos de Madagascar que realicé para la primera edición, allá por 2011. Más adelante presentaré a estos curiosos personajes.
¿Qué distancia hay entre el anarquismo y la academia?¿Y entre la antropología y el anarquismo? Estas preguntas son comprensibles en la medida en que, como ha afirmado David Graeber, el ámbito académico se basa en una separación entre la teoría y la práctica que choca con la importancia para el anarquismo de la relación entre práctica y pensamiento, y entre fines y medios.

Hijos de una guerra (3)

prueba6_cubierta_hijos2

Así luce mi ilustración de portada con el fantástico diseño editorial de Virginia Vílchez Lomas.
«A la guerra grande», le explicó la mujer de un guerrillero a su nieto, «le siguió la guerra chica». Los hermanos Quero, muy a su pesar, fueron hijos y protagonistas de ambas guerras. Soldados republicanos y guerrilleros antifranquistas, plantaron cara hasta la muerte a la dictadura de Franco enarbolando un antifascismo más moral que ideológico. Diez años después de la primera edición, Hijos de una guerra (editorial Comares, 2019) vuelve a la calle con nuevos documentos y testimonios que arrojan luz sobre su historia.

Hijos de una guerra

Portada_Quero_RGB
prueba6_cubierta_hijos

Ilustración para portada y contraportada de la segunda edición de Hijos de una guerra. Los hermanos Quero y la resistencia antifranquista, del historiador Jorge Marco (editorial Comares, 2019).
«La rebelión nace del espectáculo de la sinrazón, ante una condición injusta e incomprensible» (Albert Camus, El hombre rebelde)

La correspondencia de las hermanas Marx

HermanasMarxFinal

Seguro que conoces a los hermanos Marx, pero ¿conoces a las hermanas Marx?
La editorial Libros Corrientes ha lanzado un crowfunding para publicar Las hijas de Karl Marx. Correspondencia familiar 1866-1898. Tengo el enorme placer de colaborar con esta iniciativa, aportando una ilustración en tirada limitada que puedes conseguir junto con el libro, apoyando la campaña en Verkami desde este enlace.
Unas palabras de Libros Corrientes que nos ayudan a situar a las hermanas Eleanor, Laura y Jenny Marx:

En esta ocasión nos gustaría dejar un poco en segundo plano al padre del materialismo histórico para centrarnos en el papel fundamental, feminista y combativo de las hijas de Karl Marx. La correspondencia entre ellas y hacia su padre revela una educación progresista en poca sintonía con la evolución pedagógica de la época. El humor y el sarcasmo no faltan en este intercambio epistolar, donde podremos encontrar a tres mujeres fuertes, inteligentes, cultas y con un gran sentido de lo político y social, con opiniones y posicionamientos fuertes y estructurados que se revelan en esta correspondencia que tiene lugar durante 30 años.

Nos najamos a Polonia

Polonia5
Polonia1

Esta semana no puede empezar mejor: mi ilustración de los tangos flamencos «Adiós, patio de la cárcel» se ha fugado de las páginas de El ruiseñor sin ojos (editorial Allanamiento de Mirada​, 2017) y ha ido a parar a las del flamante número 8 de la legendaria revista (?) Vacaciones en Polonia. Esta vez, nuestros amigos polacos nos hablan sobre «Literaturas a la sombra», y como ya os podéis imaginar, no se refieren precisamente a la sombra de los cocoteros, muy escasos en aquel clima. Tan recomendable como siempre.

Con los ojos cerrados

Ofelia

Cuando invité a mi amigo Miguel Ángel Rosales, antropólogo y director del documental Gurumbé. Canciones de tu memoria negra, a participar en la presentación en Cádiz de El ruiseñor sin ojos, ya sabía que -dijera lo que dijera- su aportación tendría un enorme interés. Lo que no esperaba era que se descolgara con una intervención de una belleza tan conmovedora. En ella se dan la mano la evocación de una educación sentimental en el Jerez de los años setenta y una profunda reflexión sobre el flamenco, esa cosa imposible de aferrar que a los dos nos trae de cabeza. Ahora, por cortesía de Miguel Ángel tengo el placer de publicar aquí esas palabras:

La pureza en ese sentido es de alguna manera necesaria como centro de gravedad desde donde las cosas no pueden dispersarse sin perder su esencia. Lo discutible es lo que ponemos en ese centro desde el que se mide la órbita de esa galaxia, dónde acaba y dónde empieza…

Leer texto completo